Cuántas veces nos negamos a dejar marchar eso que tanto quisimos?
Consumidos por un amor que lo significaba todo. Nos aferramos a un discurso vacío. A un sentimiento que tenia más de mí, que de un nosotros.
Intente que no te fueras cuando más lejos estabas. Como negación entre a nuestro cuarto y huía de la despedida fingiendo que todavía estabas aquí. Le quise explicar a un corazón dolido que tarde o temprano volverías, que se tranquilizara porque nada estaba sucediendo, quería creer que nuestra historia era más fuerte que su decisión de marcharse. Que miraría atrás y se percataría del dolor que su decisión le causaba a su familia y diría, lo siento no quise hacer esto, No se que me paso.
En fin intente convencer a mi corazón de que si luchaba terminaría ganando. ¿Pero ganando qué o contra quien, Contra la incertidumbre? No entendía que había hecho mal, no entendía que paso en un segundo, si era la mañana más tranquila, pero extraña, de esas que no entran en la rutina diaria, de hecho era un día feriado 4.7.16
Pero eso lo único que hizo fue enseñarme que la vida puede cambiar en un segundo y todo pasa a convertirse en un proceso injusto y doloroso.
Pero Entonces la vida continuo y la navidad llego. Y yo me aprisionaba entre unas paredes adornadas con luces sin vida. Los días eran grises y yo también. Miraba por la ventana buscando eso que fuimos. Pero que díficil era forzarme a sonreír y más cuando no creía tener motivo alguno. Eras mi persona,tú Sabes, que eras mi persona, Esa que no podía dejar de mirar porque sabia que con solo una mirada nos decíamos todo y saber que jamás volvería a encontrar alguien así. Fuimos cómplices Juntos, compartimos piel y risas, era nuestra historia. Eramos un equipo. Pero todo esto lo pensaba solamente yo, porque aun así te fuiste. Pero como último gesto de amor deseo que seas feliz donde escogiste estar. Ahora solo me queda confiar en que la vida deje de ser injusta y tan hija de puta y me vuelva a levantar para no ser más café del piso.